Desafíos en la innovación educativa para el próximo gobierno

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Desafíos en la innovación educativa para el próximo gobierno (León Trahtemberg, Peru 21, 19 06 2016) -versión completa de la publicación reducida-

1) Plantear una visión convocante que sea el referente para la acción educativa del gobierno, congreso y la sociedad civil. Sugiero: PERÚ, el gran escenario de la innovación educativa. 

2) Hacer de la innovación el eje transversal del sector educación a todo nivel que convierta al Perú en una máquina de producción de patentes. 

3) Crear dos institutos de investigaciones científicas que se conviertan en los #1 en el mundo en dos campos en los que tenemos riqueza y ventajas comparativas: la biodiversidad (cosméticos, farmacia, alimentos, turismo) y producción de joyería y orfebrería en oro y plata.

4) Establecer un fondo concursable de 200 millones de dólares anuales para la generación de patentes en áreas prioritarias (al que aplican universidades, ONGs, laboratorios privados)

5) Programa de paquetes de apoyo a la innovación escolar de 25,000 dólares cada uno para colegios públicos que hagan innovación pedagógica relevante y la difundan, bajo el liderazgo de directores empoderados con amplios márgenes de autonomía. 

6) Bajo el lema “los niños tienen derecho a disfrutar de su vida escolar” reformular la gestión, el currículo y las metodologías de trabajo docente para priorizar la creación de un clima escolar que fortalezca la autoestima y la formación afectiva y social de los alumnos. 

7) Beca aprendiz. De los 800 millones soles al año para beca 18, destinar un 25% en un programa Aprendiz-18, para que estudiantes duales de IST articulados con empresas (con remuneraciones y beneficios deducibles de impuestos hasta el monto antes indicado)

8) Seleccionar ISP y Universidades acreditados por el MINEDU para ofrecer capacitaciones y acompañamientos docentes (debidamente auditados) que culminen con una evaluación de méritos docentes trasladables al escalafón docente para producir los ascensos.

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(MB) Hemos enseñado a la gente de la misma forma durante los últimos 100 añosEntrevista a David Roberts, experto en innovación y miembro de Singularity University del Silicon Valley   

Le pido a PPK, por León Trahtemberg en Revista CARAS 25/07/2016 

La precaria situación de nuestro sistema educativo por el deterioro acumulado en las últimas cinco décadas apenas empezó a revertirse en el último quinquenio, aunque con acciones que responden a los paradigmas educativos del pasado siglo XX. Espero que el próximo gobierno valore la importancia de la innovación en la educación.

Pienso en seis acciones para producir tal efecto: http://www.trahtemberg.com/entrevistas/2797-le-pido-a-ppk.html

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¿Existe un modelo de escuela único? Por un ecosistema educativo flexible e innovador. En noviembre de 2017, durante la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación (WISE, por sus siglas en inglés) reconocidos innovadores en educación sorprendieron con la gran diversidad de modelos escolares. 

Reeduquemos la educación, por Richard Webb “Más importante que el vínculo escuela y nivel de vida sería el aspecto cualitativo y el contenido de la educación”. 

La innovación requiere contextos de libertad

Slide share de la presentación en CADE 2016 (incompleto porque no se ven las láminas superpuestas) http://www.slideshare.net/CADEPERU/len-trahtemberg-cade-ejecutivos-2016 

Francisco Cajiao: Despacio, que voy de afán (El Tiempo, Colombia, 25 de julio de 2016) El currículo tiene que ser discutido, formulado y asimilado a través de procesos en los cuales participen las comunidades académicas regionales, las asociaciones disciplinares de los maestros y expertos. Esto requiere tiempo. Hay que entender que el currículo no es una acumulación de asignaturas administradas en tiempos limitados para que todos los niños sean capaces de dar cuenta de las mismas cosas enseñadas de la misma forma. Hablar del currículo es hablar del aprendizaje, de las condiciones locales y culturales en que ese aprendizaje adquiere sentido, de la forma en que se debe propiciar el interés por los fenómenos del mundo físico y social, teniendo en cuenta los ciclos del desarrollo. El currículo tiene que ser discutido, formulado y asimilado a través de procesos en los cuales participen las comunidades académicas regionales, las asociaciones disciplinares de los maestros y, por supuesto, expertos con gran capacidad para escuchar y sistematizar. Esto requiere tiempo, como lo han demostrado los países donde el asunto se ha tomado en serio, entendiendo que el currículo no se limita a un conjunto de estándares de competencias, sino que tiene que ver incluso con la identidad nacional. (sigue)

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29/07/2016 Vídeo ¿NO ES HORA DE CAMBIAR LA VISIÓN DE LA ESCUELA PERUANA? (León Trahtemberg)  En este video León Trahtemberg plantea la necesidad de ver a la escuela como un espacio que  promueve el éxito de los niños y el disfrute del aprendizaje, en vez de ser un escenario de estrés continuo y dificultades, una antesala al fracaso, que es como lo vive una gran cantidad de niños tanto en el mundo escolar privado como en el público

Richard Gerver: “Hay demasiadas modas pasajeras en la educación”.Las escuelas se centran demasiado en lo académico. En España o Inglaterra los exámenes son la razón de ser de la escuela. Esto tiene que parar. La educación no va de aprobar exámenes, sino de desarrollar a los jóvenes para que tengan éxito. Los profesores no necesitan los exámenes para eso. Seamos serios. Están evaluando a sus alumnos todo el tiempo. Los exámenes existen porque les gustan a los políticos y los piden los padres. Pero, en realidad, como herramienta, obstaculizan la educación, no la mejoran. La OCDE señala que los países con sistemas que se centran en exámenes son en los que los chicos tienen más dificultades para encontrar un trabajo. Esto se debe a que la educación no está enfocada a su desarrollo, sino a prepararlos para un examen.

31 07 2016 Vídeo: Las ideas fuerza de la educación en Finlandia en pocas palabras. En su reciente película "¿Qué invadimos ahora?" el siempre incisivo y polémico Michael Moore ha sabido explicar en unos pocos minutos el más que llamativo éxito educativo de Finlandia, un sistema basado en unas pocas ideas muy claras.https://www.youtube.com/watch?v=vuEhgfkPfho

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27/07/2016 (LT: Me resultó increíble encontrar en el otro lado del mundo alguien tan afín a lo que he venido sosteniendo hace meses respecto al currículo nacional y la necesidad de que el alumno disfrute de su vida escolar)   Roger Schank: “El álgebra es como una religión y no enseña a pensar”. Por Ana Torres  Menárguez http://economia.elpais.com/economia/2016/07/26/actualidad/1469530199_692638.html

Experto en Inteligencia Artifical y exprofesor en Yale: "La mayoría de la gente cree que las materias que se estudian en el colegio son las que hay que aprender y eso no es así. El programa académico de los institutos en Estados Unidos fue diseñado en 1892 por el entonces presidente de Harvard, Charles Eliot. Escogió biología, química, física, álgebra, trigonometría, geometría, literatura, historia y lengua extranjera. ¿Te resulta familiar? Esos eran los campos que se estudiaban en Harvard y la intención de Eliot era hacer la vida más fácil a los profesores de esa universidad, garantizando que los alumnos que entrasen lo harían con una buena base. Hoy se enseñan más de 150 programas en Harvard pero en los institutos (LT:colegios) todavía no hay asignaturas de programación o ingeniería medioambiental. ¿Cómo se explica eso?

¿Qué contenidos cree que se deberían enseñar en la escuela? R. Te tienen que enseñar cómo tener una vida mejor y ser más feliz. Sin embargo, el sistema te dicta erróneamente lo que debes saber. 

¿Qué le recomendaría a un chaval de 18 años? R. Que se tome unos años antes de la universidad para descubrir todo lo que no le ha permitido el sistema educativo, para que entienda quién es y qué le gusta. Cuando llegan con 23 o 24 años son mejores estudiantes porque saben por qué están ahí. Mientras tanto, cualquier opción es buena: voluntariados en otro país, trabajo o prácticas.

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Roger Schank (Nueva York, 1946) cree que el actual sistema educativo se creó hace más de un siglo para la élite y los ricos; que se ideó para los intelectuales. Critica que en el instituto se estudie la obra de Cervantes o de Shakespeare que, en su opinión, no ayudan en nada a lo largo de la vida, y no se enseñe a saber buscar un trabajo. Su objetivo es tumbar el actual sistema educativo y construir una escuela online global con más de 500 programas académicos que permitan al alumno escoger lo que le interesa.

Sus palabras no serían tomadas en serio de no ser por los más de 30 años que dedicó a la docencia en universidades como Stanford. Considerado uno de los principales investigadores del mundo en Inteligencia Artificial, fue profesor de Ciencias de la Computación y Psicología en Yale y en los setenta se dedicó a investigar cómo educar a los ordenadores para que se comportasen como humanos. Cuando sus hijos comenzaron la escuela cambió el foco de su trabajo; se dio cuenta de que el verdadero reto era descubrir la mejor fórmula para educar a los humanos. A finales de los ochenta creó el Instituto de Ciencias de la Educación en la Universidad de Northwestern, en Chicago.

Hoy ofrece sistemas alternativos de aprendizaje basados en la enseñanza virtual desde su empresa Socratic Arts y dirige Enginees for Education, una organización sin ánimo de lucro que asesora a los estudiantes en la búsqueda de su vocación.

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Pregunta. ¿Cuál es su principal crítica al sistema educativo actual?

Respuesta. La mayoría de la gente cree que las materias que se estudian en el colegio son las que hay que aprender y eso no es así. El programa académico de los institutos en Estados Unidos fue diseñado en 1892 por el entonces presidente de Harvard, Charles Eliot. Escogió biología, química, física, álgebra, trigonometría, geometría, literatura, historia y lengua extranjera. ¿Te resulta familiar? Esos eran los campos que se estudiaban en Harvard y la intención de Eliot era hacer la vida más fácil a los profesores de esa universidad, garantizando que los alumnos que entrasen lo harían con una buena base. Hoy se enseñan más de 150 programas en Harvard pero en los institutos todavía no hay asignaturas de programación o ingeniería medioambiental. ¿Cómo se explica eso?

P. ¿Cree que habría que eliminar contenidos como el álgebra?

R. El álgebra es como una religión, todo el mundo cree que tiene beneficios pero no existe evidencia científica. No te podría decir la cantidad de personas que me han dicho que el álgebra enseña a pensar mejor, cuando no existe ninguna investigación que lo demuestre. Por eso digo que es como una religión; te dicen que Jesús visitó una montaña y, aunque no hay evidencias, la gente lo cree. Una vez terminado el instituto, nadie recuerda esos temas porque son inútiles y el 99% de los adultos nunca los han utilizado. Muchos estudiantes se sienten idiotas por no entender ese tipo de contenidos, genera frustración, hace a la gente llorar e incluso abandonar la escuela.

P. ¿Qué contenidos cree que se deberían enseñar en la escuela?

R. Te tienen que enseñar cómo tener una vida mejor y ser más feliz. Sin embargo, el sistema te dicta erróneamente lo que debes saber. Por poner un ejemplo, estudiar El Quijote en el instituto es un error. No te ayuda ni un segundo en tu vida, más allá de poder mantener una conversación sobre Cervantes. Es un sistema pensado para los intelectuales, pero hoy hacen falta otras competencias, como saber programar o conseguir un trabajo. Es importante ayudar a los niños a descubrir lo que más les gusta y para ello hay que ofrecerles programas abiertos y dejarles que decidan. Si un estudiante quiere ser médico, con programas de realidad virtual se pueden simular operaciones con pacientes reales y así puede descubrir si realmente le apasiona.

P. ¿Cuál es el principal freno para la modernización de la escuela?

El 99% de los adultos no ha usado el álgebra para nada en su vida

R. Siempre digo que todos los problemas de la educación empiezan por p: políticos y padres. Una vez tuve una discusión con el ministro de Educación de Italia porque presumía de ser el único país de Europa que exigía saber latín. Yo le dije que ese era el motivo por el que estaban tan atrasados. Si hablamos de los padres, se echarían a la calle si les decimos que sus hijos ya no van a estudiar trigonometría. Evitan el cambio porque presumen que la escuela que tenemos es la correcta. Que me enseñen la evidencia de que ayuda al mejor desarrollo del cerebro.

P. Universidades como la de Texas, Rutgers o la de Mondragón en México ya están utilizando sus plataformas online de aprendizaje. ¿En qué se diferencian de la metodología tradicional?

R. Soy psicólogo y he estudiado el funcionamiento de la mente toda mi vida. Los humanos comunican mejor las historias reales, son las que recuerdan, por eso las clases magistrales no funcionan. En las conversaciones reales se toman turnos y cada uno de los participantes no suele hablar más de dos minutos. Eso explica por qué somos capaces de mantener la atención. He analizado cómo funciona el aprendizaje y la base es hacer preguntas, intentar hacer cosas, fallar, pedir ayuda e intentarlo otra vez. Es lo que llamamos learning by doing (aprender haciendo) y es lo que hace mi plataforma; simula experiencias que permiten a la gente practicar, identificar qué hacen mal y corregirlo. Nadie quiere ser enseñado. Los niños aprenden solos, simulan construir ciudades con bloques, imaginan cómo ser padres con muñecos y ocasionalmente piden ayuda. En nuestra plataforma se trabaja por proyectos en lo que llamamos Story Centered Curriculum -programa basado en historias-. Tenemos ya uno de análisis de datos y ahora estamos diseñando otro en ciberseguridad.

P. Critica la fórmula de las universidades y sin embargo trabaja con ellas.

R. Tengo que confesarte que ya no queremos seguir trabajando con universidades porque no quieren romper con lo establecido, quieren continuar con las clases magistrales y los exámenes. Ahora nos interesa más ofrecer los programas directamente a grandes empresas que quieren enseñar a sus empleados a hacer bien su trabajo y ponerse al día con nuevas técnicas de análisis de datos. Esta es mi forma de ganarme la vida, pero mi interés real es destruir el sistema educativo.

P. ¿Cómo casa su forma de pensar con la cantidad de años que dedicó a docencia en universidades de élite como Yale?

R. Cuando llegué a Yale, pensaba que era uno de los mejores lugares del mundo para trabajar. Con los años, renuncié como profesor porque me di cuenta de que estábamos generando un perjuicio intentando ir de algo que no éramos. Un docente de Yale es sobre todo un investigador que publica en revistas científicas y da charlas. Su misión es hacer de los estudiantes futuros investigadores y si ellos no quieren serlo, se equivocaron de universidad. Ellos no saben que están en la mejor escuela, pero de investigación.

El sistema educativo en Estados Unidos se ha arruinado por universidades como Harvard, que recomienda ser muy bueno en materias como álgebra o trigonometría para sus pruebas de admisión, basándose en el programa de 1892. Los institutos mantienen ese programa para intentar generar potenciales alumnos para Harvard. Es una fórmula que hace mucho más fácil cribar entre 30.000 solicitudes anuales, pero está desfasada.

P. ¿Qué le recomendaría a un chaval de 18 años?

R. Que se tome unos años antes de la universidad para descubrir todo lo que no le ha permitido el sistema educativo, para que entienda quién es y qué le gusta. Cuando llegan con 23 o 24 años son mejores estudiantes porque saben por qué están ahí. Mientras tanto, cualquier opción es buena: voluntariados en otro país, trabajo o prácticas. En mi país hablamos de sexo, drogas y rock & roll, eso es lo que les toca a esa edad. ¿Alguien cree que tiene sentido pagar 50.000 dólares de matrícula para hacer eso?