Soy bueno. Soy malo. Tomar posición en temas polémicos o disruptores polariza a los comentaristas

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Diarios Regionales 04 09 2016

Una de las ventajas de publicar columnas en FACEBOOK es que permite recibir retroalimentación sobre diversos posteos, a partir de comentaristas de lectores tanto en la propia página como en las de quienes rebotan la columna en otras, aunque  mayoritariamente uno no tiene acceso a esas.

Es curioso que cada vez que publico una columna polémica, discutible, que pisa algunos callos, que se sale de lo inocuo o políticamente correcto, llueven tres tipos de reacciones: las de empatía, y las que polarizan en el acuerdo o desacuerdo. Me llama la atención ver cómo ante un mismo planteamiento, por ejemplo replantear el currículo que propone el Minedu para girar hacia el fomento de la autonomía e innovación, (o recientemente proponer que el ejecutivo observe la ley que permitiría el ingreso de niños menores de 6 años al 1er. grado de primaria) hay quienes se identifican con la idea, otros dicen que quiero facilitar la estafa de los colegios privados de baja calidad y también hay funcionarios del Minedu o sus consultores en estos temas que dicen que siempre planteo cosas en oposición al Minedu. Encuentro que en los últimos dos grupos mencionados hay dificultad (o negativa pre establecida) a asumir que quizá hago planteamientos de buena fe que genuinamente responden a lo que creo mejor para la educación peruana.

Pero, siendo todo ello legítimo en una democracia, no deja de preocuparme que eso parezca un espejo de nuestra conducta ciudadana habitual, especialmente por parte de funcionarios públicos y líderes de organizaciones representativas de padres de familia o maestros que supuestamente apuestan por construir ciudadanía y democracia. Es la actitud de atacar al mensajero (autor) más que aludir al mensaje.

Me pregunto si un alumno hiciera lo que yo, plantear algo que no coincide con lo que piensa el profesor, ¿qué esperaríamos que hiciera el profesor?; ¿atacar al alumno?; ¿descalificarlo y adjetivarlo?; ¿o acaso valorar su deseo de expresar su punto de vista, aunque sea diferente al del profesor y quizá de la mayoría de los alumnos, y procurar trabajar seriamente sobre el aporte que trae ese alumno?.

Me encantaría ver que entre los funcionarios públicos y líderes de organizaciones representativas, particularmente los de educación, hubiera esta manera de escuchar y abordar las diversas ideas en el ambiente, así no coincidan con las suyas. De lo contrario, todas sus propuestas sobre educación ciudadana carecerían de coherencia y no tendrían derecho a esperar que los ciudadanos sí aquilaten con seriedad las propuestas del Minedu.

En FB: https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/852321541535049?pnref=story

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