En los colegios privados, el aspecto medular que determina la permanencia de un profesor en sus funciones, es la evaluación del director y los coordinadores sobre su desempeño docente en el aula. Eso incluye su capacidad de vincularse educativamente con sus alumnos, su carisma, empatía, capacidad de comunicarse y motivar a los alumnos hacia el aprendizaje y de administrar la clase y su disciplina de manera constructiva y creativa. También incluye una importante consideración respecto a cómo y cuánto aprenden sus alumnos en sus clases, lo que se verifica por observación directa de los evaluadores, y/o con los resultados de las pruebas ó mediciones externas.

En los colegios públicos, ninguno de estos factores determinará si un profesor aprobará su evaluación de desempeño en la evaluación de ingreso a la Carrera Pública Magisterial. En ella el desempeño docente se califica con escasos 10 puntos sobre un máximo de 100; pero además, de esos 10 puntos 4 se asignan a la asistencia, 2 a respetar y ser respetado por alumnos y profesores, 1 al uso de materiales educativos, 1 a la contribución al buen clima institucional, 1 a la participación en actividades extracurriculares, y 1 al dominio de los temas y contenidos de su clase (?). Es decir, se considera que desempeñarse bien como docente equivale a ser un cumplido relacionista público. ¿Algún ítem de la evaluación considera el vínculo educativo o el aprendizaje de los alumnos? Ninguno.

Tampoco evalúa el desempeño docente la prueba eliminatoria de conocimientos que exige al menos 70 puntos sobre 100 que incluyen las habilidades comunicativas (30) habilidades lógico-matemáticas (20) conocimientos pedagógicos generales (25) conocimientos pedagógicos específicos de forma, modalidad, nivel o ciclo (25).

Por el otro lado, la resistencia de decenas de miles de maestros a inscribirse para esta evaluación a la que también el Sutep se ha opuesto, (-de los 280,000 apenas 11,220 se han inscrito para entrar al proceso de evaluación que probablemente lo aprobará sólo un pequeño porcentaje de ellos-) tiene que ver con el hecho de que hay mucha desinformación, confusión en cuanto a las remuneraciones de los docentes en función del número de horas cronológicas o pedagógicas, una profunda desconfianza respecto a esta evaluación, a lo que según ella significa evaluar el desempeño, a las consecuencias de salir desaprobados, a los verdaderos niveles salariales alcanzables, etc. A eso se agrega las enormes dudas respecto a la viabilidad financiera de las escalas anunciadas, que hará que el ingreso masivo de profesores demande mucho más que 10 años, y los consecuentes problemas sociales que traería el congelamiento perpetuo de las remuneraciones de las decenas de miles de maestros que año a año aún no hayan ingresado a la CPM (para el 2010 serían al menos 270,000).

Siendo así, ¿qué hacer? En columnas anteriores he señalado las virtudes de la CPM y la importancia de ponerla en vigencia, junto con algunos reparos y pedidos de corrección del esquema de financiamiento –que parece inviable-, el tipo de evaluaciones de ingreso y desempeño, y el rol marginal de los directores y CONEI en la evaluación.

Parecería necesario reformular la norma de ingreso a la CPM, rescatando lo esencial, corrigiendo sus deficiencias, para luego darle un nuevo impulso en un ambiente de más conocimiento, confianza, apoyo aceptación magisterial.

¿Qué es lo mínimo que hay que garantizar respecto a cada profesor, en tanto no esté vigente el sistema de acreditación profesional? Que domine lo que va a enseñar. La evaluación censal del 2007 mostró que 48.5% de profesores no domina a nivel suficiente la lectura comprensiva y 85.7% no domina matemáticas básicas.

Propongo que el ingreso universal al 1er nivel de la CPM se base solamente en una evaluación de conocimientos del área que cada profesor enseñará, usando como balotario para ello los contenidos de los libros para los alumnos por área que reparte el ministerio de educación para cada nivel escolar. Por ejemplo, los profesores de primaria se evaluarían con los contenidos de los libros de matemática, comunicación y ciencias de primaria, y los de secundaria se evaluarían con los libros del área respectiva correspondientes a secundaria.

Así, no habría sorpresas; sería transparente; todos sabrían sobre qué habilidades y conocimientos serían evaluados; las preguntas, respuestas y puntajes podrían ser fácilmente verificables y se lograría suficiente tranquilidad como para lidiar con todo lo que sigue, que debería incluir el replanteo de los ítems y puntajes que dan acceso a la CPM. Los que desaprueben, recibirían las oportunidades de nivelar sus conocimientos tal como plantea la ley de CPM, o alternativamente, podrían acogerse a los incentivos para retirarse de la actividad magisterial.

Así, decenas de miles de maestros ingresarían de una vez a la nueva CPM terminando con el limbo en el que se encuentran, contando con una nueva estructura salarial y el compromiso de ser evaluados cada 3 años para su ascenso. Eso daría tiempo para perfeccionar el reglamento de la CPM y los sistemas de evaluación para que conlleven al mínimo de incomprensión y resistencias.

¿No sería bueno intentarlo?

UN INFORME ACTUALIZADO SOBRE EL TEMA ELABORADO POR EL EXPERTO DR. HUGO DÍAZ DÍAZ SE PUEDE LEER EN:

Instituto de Investigación para el Desarrollo y la Defensa Nacional – INIDEN –
Informe de Educación Diciembre 2010
Preocupaciones del profesorado sobre la administración docente.
http://politicasdeeducacion.educared.pe/

 

Ver artículos afines de León Trahtemberg en
Carrera Pública Magisterial CPM: Descender ascendiendo
http://www.trahtemberg.com/articulos/1351-cpm-descender-ascendiendo.html

Avances con la Carrera Pública Magisterial
http://www.trahtemberg.com/articulos/1338-avances-con-la-carrera-publica-magisterial-.html

Carrera Pública Magisterial CPM: Texto y contexto
http://www.trahtemberg.com/articulos/302-cpm-texto-y-contexto.html

¿Porqué se opone el SUTEP a la Ley de Carrera Pública Magisterial CPM?
¿Qué cambia en la situación previa que quita poder al Sutep?
http://www.trahtemberg.com/articulos/307-iporque-se-opone-el-sutep-a-la-ley-de-cpm-ique-cambia-en-la-situacion-previa-que-quita-poder-al-sutep.html