Según el especialista en educación León Trahtemberg, la pedagogía bajo la cual casi siete millones de escolares peruanos se forman, no sirve. Ello, porque está orientada al fracaso del educando. Para revertir esta situación propone una reforma educativa en la cual se le dé al niño mejores condiciones para su aprendizaje en sus primeros cinco años de vida. También sostiene que el gobierno ha tomado algunas decisiones positivas, pero que en cuatro meses se sabrá si hay o no avances.

Se dice que el programa curricular está desfasado unos 30 años y que la educación peruana está muy atrasada en comparación a los países vecinos, ¿qué se debería hacer con ese programa curricular?

-Para decirlo en las palabras más simples, el currículo no sirve. Y no sirve por una razón muy sencilla: porque después de 11 años de colegio, los alumnos egresan sin haber logrado , ni siquiera mínimamente, lo que ese currículo supone que debe lograr. Yo diría en general que el currículo de la educación peruana y la pedagogía peruana todavía están orientadas a pensar que todos los peruanos somos de clase media y no se ha desarrollado una pedagogía para el éxito de los pobres, que son la gran mayoría de los peruanos.

-¿Y en qué consiste esa pedagogía para el éxito de los pobres?

-Le doy un par de ejemplos, todavía se piensa que los chicos tienen que llevar tareas para la casa pensando que hay padres capaces de ayudar a los niños, que los chicos tienen el tiempo para hacer tareas y que tienen accesos a libros y cuadernos. Todo eso es una ficción, los niños llegan del colegio muy agotados porque muchos están mal alimentados y en la tarde tienen que trabajar o simplemente no disponen en la casa del apoyo ni el tiempo ni el apoyo de los padres para cumplir con las famosas tareas escolares.
Un segundo ejemplo, es el desarrollo verbal. Los niños que llegan al colegio a primer grado de un hogar de clase media o alta tienen un bagaje lingüístico seis veces mayor que los niños que vienen de hogares desfavorecidos, sin embargo la escuela no hace nada para nivelarlos y con eso promueve el éxito de unos y el fracaso de los otros.

-Usted dice que el gobierno ha hecho bien al eliminar el bachillerato, ¿qué razones le llevan a esa conclusión?

-Porque fue un proyecto que nació muy frágil, que se utilizó para fines políticos, recuerde que Fujimori decía que íbamos a tener la mejor educación de América Latina y mostraba el bachillerato como su banderita de batalla. Además, porque su efectividad ha sido escasísima, se plantea un piloto para que los estudiantes hagan dos años de bachillerato y resulta que el 80% después del primer año abandona.

-Muy aparte de que haya sido un fracaso, ¿se debe insistir en el bachillerato y elaborar un nuevo proyecto?

-De ninguna manera, yo creo que lo que se debe hacer es perfeccionar la secundaria peruana. Yo no veo razón de inventar nuevos niveles y nuevas instituciones, cuando las que tenemos están totalmente abandonadas. Lo primero que debe hacer es revisar y mejorar la secundaria en general y, claro, aprovechar las experiencias ganadas con el bachillerato. Pienso que el Perú debería embarcarse en perfeccionar su secundaria, que está languidenciendo y está en niveles absolutamente deplorables.

-¿Qué hacer para cambiar esa realidad?

-Se debe poner a los niños en condiciones de tener éxito en la escuela, y con esto regreso a lo que dije antes, a la pedagogía del éxito y de la pedagogía del fracaso. El hecho de no ocuparse de los niños los primeros cinco años es parte de la teoría del fracaso, y para que los chicos tengan éxito cuando llegan a la primaria tienen que haber sido adecuadamente atendidos en los primeros cinco años de vida.

EN TRES AÑOS SE VERÁ SI HAY O NO AVANCES EN EL SECTOR

-Una revolución de la educación peruana como la que propone ¿en cuánto tiempo se podría aplicar en el Perú?

-Si hay una intención en el gobierno, esto tranquilamente se puede empezar a sentir en dos o tres años, porque son efectos muy inmediatos. Uno de los planteamientos que siempre hago es que para que el sector educación tenga éxito en un país hay cuatro co-ministros de Educación: el presidente de la República, el primer ministro, el ministro de Economía y el ministro de Educación. Si los cuatro no tienen a la educación como el primer tema de su agenda, la educación simplemente no va a caminar, aunque pongan a Superman de ministro de Educación.

-A cien días del gobierno del presidente Toledo, ¿cómo evalúa la situación de la educación peruana?

-Creo que en cien días no se puede ver demasiado las realizaciones porque los presupuestos vienen amarrados del gobierno anterior y en educación el desarrollo no ocurre en cien días. Pero del punto de vista del planteamiento hecho por el Presidente y el ministro Nicolás Lynch, sí creo que hay varias cosas positivas.

-¿Cómo cuáles?

-Se ha retirado del Ministerio de Educación mucha gente que venía desde la época de Fujimori: se ha anunciado la finalización del proyecto del bachillerato escolar y se ha iniciado la implementación del proyecto Huascarán, que fue una oferta electoral.

GOBIERNO DEBERÍA MOSTRAR ESCALA DE AUMENTO SALARIAL

-El aumento de sueldos dado a los maestros ¿incidirá en la educación?

-Depende. Si se plantea el aumento como una primera etapa dentro de un proceso de duplicación de sueldos que debe ocurrir en cinco años, creo que la percepción de este beneficio es mucho más motivante que si uno simplemente dice: “bueno, lo único que podemos dar es sólo 50 soles y ese es el aumento y se acabó la historia”. Me parece que ese fue el error en el planteamiento que se hizo, en lugar de decir: “señores, acá está la escala, este año 50 soles, el próximo año 100, etc”. y mostrar que en cinco años se va a duplicar el sueldo de los profesores.