Sin una autoridad central para la infancia, será más de lo mismo

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico


Add this to your website

La necesidad de una autoridad por la primera infancia
 

León Trahtemberg, educador, especialista en política y gestión educativa, miembro del Consejo Nacional de Educación y del Grupo Impulsor Inversión en la Infancia. http://www.inversionenlainfancia.net/web/blog/opinion/121

Lo que ha hecho la tradición autoritaria del Perú a lo largo de la historia es generar una cultura por la cual, si no hay un líder, un jefe, un presidente, una autoridad que defina cosas, las burocracias y las instancias ejecutivas intermedias se paralizan, se neutralizan, se bloquean, o cada una cuida su parcela. Eso es exactamente lo que vemos cuando hay esas coordinaciones interministeriales, cuando se reúnen funcionarios de igual jerarquía, distintos ministros, incluyendo viceministros, y tienen que ponerse de acuerdo en un proyecto común. Si el presidente de la República no dirime o no establece las prioridades, entre ellos se neutralizan, cada uno hace su pedacito de tarea, y el resto queda neutralizado. Lo vemos en seguridad ciudadana, en la atención a la salud y educación, que tienen factores que van más allá de esos sectores. Lo vemos en el empleo, que es un problema trasversal.

Cuando hablamos de primera infancia, estamos frente a un tema que tiene que ver con los ministerios de Salud, Educación, de la Mujer, de Ambiente, del Interior, de Justicia, de Desarrollo e Inclusión Social, de Trabajo. Hay una cantidad de autoridades ministeriales de igual rango que tienen que lidiar con el tema. Y aún si se le pide a uno de los ministros que coordine con los otros, ese ministro no tiene la autoridad para imponer, exigir, o alinear a los otros con una propuesta. Se necesita una autoridad nacional supra ministerial por la infancia que, al lado del presidente de la República, o eventualmente al primer ministro, sea la autoridad nacional del tema a la cual tienen converger todos los sectores que tiene que ver con la infancia, l la que establece las prioridades, las distribuciones presupuestales,  la que demanda rendición de cuentas,  la que responde ante el Congreso de la República con un mensaje semestral del avance en las metas.

Esta autoridad nacional por la infancia debería tener respaldo directo del presidente de la República. Por eso pienso que debería tener rango ministerial, que participe en el gabinete y que todas las semanas esté presente en el Consejo de Ministros, junto con los ministros y el presidente, explicando lo que está pasando en el tema de la infancia, los avances, los requerimientos, las dificultades, teniendo así los oídos y los ojos del presidente metidos en el tema semana a semana, como en los otros temas del gabinete. Si la infancia no va a tener una voz activa en el gabinete ministerial, al lado del presidente, me temo que se repetirá la experiencia habitual de ineficiencia y las cosas seguirán igual como hasta ahora.

El gobierno anterior puede haber reducido 80 programas sociales a 20, pero igual las ineficiencias, las dificultades de coordinación y de integración de programas son notables, y, por otro lado, no hay una filosofía clara. ¿Cuál es la filosofía que rige el tema de la infancia? Si les preguntan a los del sector Salud, tienen una óptica profesional más médica; los de Educación tienen una óptica educativa, de crianza; si le preguntan al sector Trabajo, están pensando más en la mamá que trabaja, o los jóvenes que tienen que trabajar;  los del sector de la Mujer están pensando en el tema de la maternidad, madres adolescentes. Cada ministerio, por su naturaleza, tiene una óptica, una filosofía, pero ¿cuál es aquella que responde al conjunto de todas las acciones y la cuál marca la pauta a todos los otros sectores? Eso solamente lo puede definir aquel que está a cargo de todo el sector, y esa persona, con el respaldo del presidente de la República, debería estar al frente y tener una visión, una estrategia, a la que respondan todos los sectores.

Me parece que cae por su peso, sobre todo en un país como el Perú, que haya un o una responsable de todo el tema de la infancia. Así como hay un responsable del tema de seguridad en el Ministerio del Interior, un responsable en Defensa,  o de los sistemas de salud, con mayor razón tiene que haber un responsable por la infancia, porque la infancia es más trasversal y, por lo tanto, más intersectorial, y requiere más un responsable visible para todos, un coordinador de todos  que haga que los demás converjan en sus esfuerzos en función de una visión y estrategia compartida.

Creo que cae por su peso el hecho de que si no hay una autoridad nacional por la infancia, las cosas no van a cambiar mucho, o vamos a gastar gran cantidad de dinero de manera ineficiente, sin atender todos los requerimientos de la infancia, que no son pocos. Hay que universalizar la atención de los niños de 0 a 2 años, la escolarización de inicial de 3 a 5 años, tener desnutrición infantil cero, una atención materno infantil que permite una cultura de crianza adecuada. Son tareas monumentales. No se puede pretender que un ministerio y un ministro se haga cargo de todo esto sin tener la legitimidad de ser la autoridad capaz de imponer y ordenar a todas las otras instancias del gobierno. Ese es mi planteamiento, y creo que es de puro sentido común.


León Trahtemberg, educador, especialista en política y gestión educativa, miembro del Consejo Nacional de Educación y del Grupo Impulsor Inversión en la Infancia.

http://www.inversionenlainfancia.net/web/blog/opinion/121

 

VIDEO Entrevista completa a Patricia Ames y León Trahtemberg en el programa  Diálogo Abierto de Salgalu TV sobre los retos de los alcaldes en materia de infancia, educación y violencia https://www.youtube.com/watch?v=xhU_2dr-UoQ